domingo, 6 de julio de 2014

QUÉ ES EL AUTO-CUIDADO


El auto-cuidado, etimológicamente proviene de dos palabras: Auto, del griego αὐτο que significa "propio" o "por uno mismo", y cuidado, del latín cogitātus que significa "pensamiento".

Así, auto-cuidado es el cuidado propio, literalmente el cuidado de uno mismo, por uno mismo.
Cuál es el sentido entonces, de ocuparnos de un concepto que radica en lo más esencial de nuestros mecanismos naturales de adaptación y sobrevivencia. Y no solo en nuestro caso, sino que también en el caso de otras múltiples y variadas especies que conscientes o no conscientemente se cuidan. Cuidarse y luchar por sobrevivir ha sido en realidad la consigna máxima implícita en toda forma de vida. De lo contrario, morir, extinguirse y desaparecer.

Claro, nuestro caso como especie merece la consideración a nuestro ser social. Somos una especie gregaria. Sobrevivimos en grupo. La manada ha sido siempre algo inherente a las posibilidades de nuestra subsistencia, evolución y sobrevivencia individual y colectiva hasta aquí. La conclusión por lo tanto es clara. Cuando hablamos de autocuidado en nuestra especie debemos considerar que una parte de ese autocuidado es individual, y que también es esencial a nosotros, cuidarnos mutuamente. Somos ineludiblemente responsables de nosotros mismos y de los demás.

Si bien podemos reconocer que necesitamos de un tiempo para nuestro desarrollo, crecimiento y aprendizaje, al alero de nuestros padres y cuidadores antes de poder hacernos completamente cargo del cuidado íntegro de nosotros mismos y de los demás, cuando hablamos de auto-cuidado, nos estamos situando en un ámbito que va más allá de la necesidad de instruir a los níños, niñas y jóvenes en los cuidados que deben tener en medio de una sociedad compleja. También está claro, que el uso actual del concepto de auto-cuidado nos sitúa más allá de los cuidados de enfermería que se recomienda tener a quien padece de una enfermedad o se encuentra en convalecencia médica. También está claro que el concepto actual de auto-cuidado tampoco se reduce a la seguridad y salud ocupacional.
De qué se trata entonces cuando estamos viendo que adquiere cada vez mayor importancia y popularidad el uso común del concepto de auto-cuidado laboral o auto-cuidado personal.

¿Es el resultado de una necesidad provocada por la creciente complejidad de nuestras sociedades y de la forma como organizamos actualmente nuestro trabajo, el dinero y nuestro tiempo libre?

¿Somos en algún sentido más vulnerables? ¿Tanto como antes?

¿Estamos haciendo consciente algo que siempre ha estado ahí con nosotros?

¿O se trata de algo nuevo y emergente?

¿Estamos reaccionando a tiempo? ¿Ya somos vulnerables? o tal vez,

¿Ya estamos enfermos? ¿Podemos saberlo?

¿Ya no es suficiente nuestro instinto y sentido común para mantenernos a salvo de los peligros que supone la complejidad actual de nuestra vida cotidiana, que necesitamos se nos alerte y se nos instruya para salvaguardarnos de nosotros mismos?

¿Estamos haciendo lo que se supone que debemos hacer por los demás en este imperativo que nos impone el ser parte de nuestra especie, justamente para poder considerarnos como portadores de los atributos esenciales que nos definen como humanos? ¿Están haciendo los demás lo que deberían estar haciendo también por nosotros? ¿Están cuidando de nosotros? ¿Estamos cuidándonos unos a otros?

¿Con qué debemos estar alerta?